Era una final y se jugó como tal. Con tensión, pocas concesiones y la sensación de que cualquier detalle podía definir mucho más que un partido. Tucumán Central perdió 1-0 frente a Sarmiento de Resistencia en el estadio Centenario y quedó condenado al descenso al Regional Amateur cuando todavía restan dos fechas para finalizar la zona A de la Reválida del Federal A.
El desenlace fue cruel para el “Tricolor”. Cuando el reloj marcaba los 45 minutos del segundo tiempo y el empate parecía inevitable, Lázaro Barlessi ejecutó un córner desde la derecha y Pablo Martínez ganó en las alturas para marcar de cabeza el único gol.
El festejo derivó inmediatamente en incidentes. Un colaborador de Sarmiento se dirigió hacia el sector ocupado por allegados tucumanos y se produjeron agresiones de ambos lados. El árbitro Franco Rioja había agregado cinco minutos, pero prácticamente no pudieron disputarse. Una vez controlada la situación, decidió finalizar el encuentro.
El plan
Tucumán Central había comenzado mejor. Sin dominar la pelota, buscó atacar los espacios y probó mediante remates desde media distancia. Sarmiento intentó progresar por las bandas, aunque durante buena parte de la primera mitad encontró dificultades para generar peligro.
La oportunidad más clara llegó sobre el cierre. Valentín Montenegro recibió dentro del área chica y definió ante la salida de David Acuña, pero la pelota impactó en el palo. Fue una chance que terminaría adquiriendo otra dimensión con el desenlace.
“El análisis que hacemos es que planteamos un partido para jugar con la desesperación de ellos, estando bien parados y salir de contra aprovechando los espacios que dejen en defensa. Creo que hicimos bien ese trabajo, pero fallamos otra vez en la definición”, explicó Arrieta.
En el complemento, Sarmiento adelantó sus líneas y asumió el protagonismo. Tucumán Central retrocedió, pero sin sentirse demasiado incómodo: esperaba ordenado y buscaba lastimar de contra.
Incluso llegó a convertir sobre el final, aunque la acción fue anulada por posición adelantada. “Logramos concretar, pero el árbitro lo anuló por posición adelantada, que es muy dudoso, y después ellos terminan encontrando el gol en la última jugada del partido con una pelota parada”, cuestionó el entrenador.
El golpe definitivo
Los minutos finales fueron cada vez más desordenados. El empate no le servía a ninguno y ambos comenzaron a asumir riesgos. Entonces apareció Martínez.
Su cabezazo significó una vida más para Sarmiento y sentenció el descenso de Tucumán Central. El “Tricolor” tuvo oportunidades, ejecutó durante buena parte del encuentro el plan que había imaginado y estuvo a minutos de prolongar su esperanza. Otra vez, sin embargo, pagó su falta de eficacia.
A dos fechas del final, los números ya no ofrecen alternativas. Tucumán Central deberá despedirse del Federal A y comenzar a pensar en el nuevo Torneo Argentino del Interior, que reemplazará desde abril al Regional Amateur como cuarta categoría para los indirectamente afiliados. La sentencia llegó de la manera más dolorosa: a los 45 minutos, mediante una pelota parada y cuando todavía creía que podía seguir peleando al menos unos minutos más.